Desde niña descubrí que mi voz tenía un universo propio.
Jugaba a darle vida a muñecas y objetos, inventando acentos y tonos distintos, sin imaginar que ahí comenzaba todo.
Un día, imitando con mi hermano al perrito extraterrestre de La chica maravilla, entendí que la voz podía hacer magia.
Años después, un amigo confió en ese talento y me llevó a mi primer proyecto en Telecaribe.
Luego vinieron nuevos retos, como El mundo de Sofía y Las aventuras de Ugo y Ema, una serie en la que fui guionista y protagonista, y que recibió el Premio India Catalina a Mejor Producción Online en 2020.
Durante la pandemia, grabé audiocuentos para acompañar a niños y familias, y fue ahí donde confirmé que la voz también abraza.
Hoy sigo interpretando personajes, narrando historias y ofreciendo mi voz a proyectos de la Universidad del Norte, así como a marcas como Café Tindaya, De Origen y Bancolombia.
El doblaje es mi manera de divertirme, pero también de crear vida, de sentir, imaginar… y de conectar con el tiempo y las emociones de otros.